Los plásticos no engordan.

febrero 29th, 2016

Es bastante habitual leer artículos en prensa sobre temas científico-técnicos, donde las conclusiones que se extraen se obtienen a partir de análisis parciales y tendenciosos de la lectura de los trabajos científicos.

Uno de estos artículos fue publicado el pasado 18 de enero con la cabecera “El plástico de los envases de la comida también engorda”, ver enlace:

http://www.abc.es/sociedad/abci-plastico-envases-comida-tambien-engorda-201601181857_noticia.html.

La opinión se fundamenta en un estudio elaborado por investigadores del Centro Medioambiental de Leipzig, al que hace referencia, ver en el enlace sig.

http://www.plosone.org/article/fetchObject.action?uri=info%3Adoi%2F10.1371%2Fjournal.pone.0143190&representation=PDF

Las dos conclusiones que se destacan junto a la cabecera del articulo son:

  1. Que el estudio alerta que los ftalatos presentes en algunos envoltorios plásticos, pueden ser ingeridos con los alimentos y contribuir a la aparición de sobrepeso. No especifica que se refiere solo al plástico denominado PVC (sin entrar en la discusión de esta conclusión)
  2. Que a bajas concentraciones tienen la capacidad de alterar el equilibrio hormonal, al menos en ratones. No cuantifica las concentraciones a las que es toxico y si lo es para seres humanos.

El problema de este tipo de comunicaciones es la alarma social que provocan con dos consecuencias: la desinformación al consumidor y el descredito de las empresas afectadas, lo que impacta en su actividad y oferta de trabajo

La particular interpretación que se hace del estudio, en el que en ningún momento se habla de que se haya alimentado directamente a la cobaya con productos envasados, y que las conclusiones del investigador no se soportan en prueba alguna relacionada con la interacción de los producto envasados con las cobayas empleadas en el ensayo clínico, desacreditan el articulo.

Para tomar conciencia de la grave consecuencia de estas informaciones es imprescindible leer los comentarios a los que induce el articulo, pues el lector relaciona botellas y otros recipientes con el problema, derivando en verdaderas barbaridades.

Todo ello lleva a los siguientes interrogantes:

  • ¿Hay migraciones de sustancias de los envases alimentarios?
  • ¿Engorda el consumir alimentos envasados en plástico?
  • ¿Todos los plásticos contienen ftalatos u otros disruptores endocrinos?

Bajo el paraguas de la palabra plástico se engloban materiales con distinta composición y características, tal como sucede en los metales, las maderas, etc. Los plastificantes son diversos, y se emplean o no en función del tipo de plástico, las características de los mismos y el uso para el que se destina.

En el artículo al que se hace referencia se habla del ftalato DEHP –di (2-etilhexilo)- como plastificante que mejora la flexibilidad del cloruro de polivinilo (PVC), material que no se emplea directamente para contacto con alimentos. Por otro lado induce al lector a pensar, tal como se muestra en los comentarios, que una botella de agua de plástico PET lleva ftalatos, algo totalmente falso.

Quizá el mejor testimonio para convencer a los escépticos sea el siguiente enlace en la pagina de Greenpeace que define el uso del mismo.

http://www.greenpeace.org/espana/es/Trabajamos-en/Parar-la-contaminacion/Agua/Campana-Detox-/Produccion-textil-/#a1

En Europa la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y en España la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN) garantizan que los materiales para contacto con alimentos son inocuos para los consumidores.

Se han publicado estudios sobre la toxicidad de estos productos así como su ausencia en PET, el plástico más utilizado en envases en contacto con alimentos, tales como agua, refrescos, zumos, aceite, leche, entre otros.

El Reglamento de la Unión Europea 10/2011 establece los requisitos específicos de cada material con todo detalle, que puede encontrarse en el siguiente enlace.

https://www.boe.es/doue/2011/012/L00001-00089.pdf

La extensión y detalle del Reglamento es una muestra del trabajo de excelentes profesionales que velan anónimamente por los consumidores. Este Reglamento es modificado periódicamente con nuevas aportaciones.

Dando respuesta a las tres interrogantes que planteábamos:

  • Las migraciones de sustancias toleradas o prohibidas de envases alimentarios están recogidas en el Reglamento citado y son controladas por EFSA o AECOSAN en la Unión Europea y en España.
  • No hay evidencia de que los envases influyan en el peso corporal, y desde luego no las aporta esta investigación en el que al ratón se le trata con la sustancia objeto de estudio y no procede de una secuencia de medir la cantidad de sustancia migrada del envase a la comida. No hay prueba alguna de toxicidad por tanto, Pero sobre todo una lectura del Informe evidencia estas conclusiones, pues relaciona la sustancia, los ftalatos, con la obesidad pero en ningún caso demuestra su interacción o procedencia con el envase.
  • Los ftalatos se emplean como plastificantes en el PVC, material no empleado en envasad de agua y refrescos.

Finalmente seria bueno que las personas que escriben estos artículos se documentaran previamente escuchando a los grupos de interés. En muchos casos se podría evitar el irremediable daño que conlleva el: “Difama que algo queda”

Identificación de materiales de envases y símbolos de reciclado.

febrero 23rd, 2016

Antecedentes

En diversas publicaciones y artículos de prensa aparecen falsas informaciones de los Códigos y símbolos de identificación de los materiales de envases y su reciclabilidad. En el anexo 1 se relacionan enlaces donde se pueden leer algunas de esta noticias. Un resumen de estos comentarios son:

  • Que estas siglas indican que el plástico con el que están fabricado los envases de agua, el polietilentereftalato (de siglas PET) pueden liberar metales pesados, o que el policarbonato (PC) puede desprender sustancias corrosivas.
  • Que el polietileno (PEHD) es mas seguro que el PET.
  • Que de los símbolos del reciclado que encontramos en los envases de plástico, el 1 es el mas común y mas fácilmente reciclable, pero que hay que tener cuidado al encontrarlo en botellas de agua, ya que emite sustancias toxicas si es rellenado en varias ocasiones y que además su reciclaje es limitado. Termina este articulo clasificando los plásticos autorizados todos ellos en igualdad de condiciones, bajo un criterio personal ignorando la legislación vigente y sin justificar en que se basan estos criterios personales.
  • Que cuanto mas bajo es el numero, indica que mas sencillo resulta su reciclado.

Hay que pensar que estas desinformaciones son involuntarias pero la trascendencia que tienen y la cadena de comentarios que provocan producen un grave perjuicio al publico en general y a colectivos de trabajo que cumpliendo la legislación vigente se ven difamados en su buen hacer.

Consecuencia de ello la Asociación Nacional del Envase de PET ha creído conveniente publicar esta información recopilando la Legislación vigente y los enlaces informativos correspondientes

 

¿Cual es la realidad?

El marcado e identificación de envases esta regulado por el articulo 14.1 de la Ley 11/1997 de envases y residuos de envases y desarrollado en el Real Decreto 782/1998.

En el articulo 14.1 del anejo de dicho Real Decreto se establece que la identificación de envases tendrá carácter voluntario. Sin embargo para aquellos envasadores que quieran utilizar símbolos se regula un sistema de identificación de materiales de envasado que consta de un numero y una abreviatura.

Esta identificación abarca a todos los materiales de envasado: plásticos, cartón, papel, acero, aluminio, madera, corcho, algodón, yute, vidrio, etc., según el orden en que aparecen en el Real Decreto.

Por tanto el numero solo indica el tipo de material, y no tiene relación con su mayor o menor reciclabilidad ni con ninguna migración de productos de los mismos.

En cuanto al símbolo del triangulo de flechas con el numero y las abreviaturas del material fue desarrollado por la Society of the Plastics Industry (SPI) de EEUU, a petición de las industrias recicladoras en 1988, que solicitaron un código de identificación de resinas plásticas, RIC, (siglas en ingles de Resin Identification Code).

Se les considera los pioneros de la idea que ha sido adaptada tanto a la Legislación Americana como a la Europea.

El triangulo de flechas se convirtió en el símbolo universal del reciclado. Se asignaron seis códigos porque comprendían las seis resinas utilizadas en la fabricación de envases. El código 7 indica que el envase esta fabricado con una resina diferente a las 6 mencionadas y preveía futuras incorporaciones de nuevos materiales plásticos para los mismos.

En 2008 SPI junto a ASTM International, líder en el desarrollo de estándar de consenso voluntario, crearon un grupo de trabajo para redactar una norma, que emitieron en 2010 con la referencia ASTM D7611, que regulara el Código.

No se conoce ninguna norma ISO equivalente a la misma.

tabla

Los triángulos, símbolos de que el material es reciclable, también se representan inspirados en una banda de Möbius, tal como aparecen en la siguiente tabla:

tabla 2

Conclusiones.

  • El triangulo indica que el material es reciclable, y es independiente del numero. Puede utilizarse: solo, indicando que el envase se ha elaborado con materiales reciclados. Con el símbolo %, que indica que una proporción del material del envase es reciclado o con un numero que cuantifique la cantidad.
  • El numero informa del tipo de material plástico con el que esta fabricado el envase. No indican por tanto mayor o menor potencial de reciclado. Los plásticos numerados del 1 al 6 pertenecen al grupo de los termoplásticos, materiales que tienen la propiedad de poder volver a recuperar su estado primitivo al calentarlos, lo que les aporta su condición de reciclabilidad.

Hay diversidad de aplicaciones del material reciclado: como fibra textil para anorak, alfombras, rellenos de asientos en automoción, flejes, blíster para bombillas o ferretería, nuevos envases, entre otros.

  • Para emplear un material en contacto con alimentos es imprescindible que cumpla con el Reglamento UE 10/2011. Este reglamento fue revisado en 2014 y 2015 (se incluyen en el apartado de Legislación)

Los comentarios sobre contenidos de metales pesados o de disruptores endocrinos, en estos plásticos impediría su utilización como materiales para fabricar envases aptos para contacto con alimentos, tanto en el aspecto técnico como en el legal.

  • Tanto la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria), máximo responsable en esta materia en Europa, como AECOSAN (Agencia española de Consumo, Seguridad alimentaria y Nutrición) tienen la competencia científica y ética para no dudar de sus veredictos en materia de Seguridad de alimentos.

Las publicaciones sobre la inocuidad de estos envases para contacto con alimentos esta probada en todo el mundo por las diversas agencias de seguridad alimentaria sin discrepancias, y están publicados con acceso al consumidor los informes pertinentes.

  • Un tema recurrente entre las leyendas urbanas es la información de no poderse reutilizar un envases de PET, y si poderse reutilizar otros envases de materiales plásticos.
  • La seguridad para reutilizar un envase no depende del material sino de su estado de limpieza y esterilización. El PET material mas utilizado para fabricar botellas para el envasado de agua, entre otros productos, tiene la ventaja de ser totalmente transparente lo que supone una ayuda para verificar el estado de limpieza del envase. En cuanto a su esterilización solo el tratamiento con productos específicos, como los utilizados para la limpieza manual de vajillas o cristalerías actas para el consumo de alimentos, garantizaría su uso.
  • Los envases de plástico son reutilizados frecuentemente en el hogar, si realmente provocaran alguna de las enfermedades que se les atribuyen seria fácil establecer su relación causa/efecto por los Servicios Sanitarios competentes.

Enlaces de interés para ampliar información.

Legislación.

  • Directiva 94/62/CE del Parlamento europeo y del Consejo, de 20 de diciembre

https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=DOUE-L-1994-82289

  • Decisión de la Comisión europea, de 28 de enero.

https://www.boe.es/doue/1997/050/L00028-00031.pdf

  • Ley 11/1997, de 24 de abril, de envases y residuos de envase

https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-1997-8875

  • Real Decreto 782/1998, que aprueba el Reglamento de la Ley 11/1997

https://www.boe.es/boe/dias/1998/05/01/pdfs/A14701-14716.pdf

  • Reglamento UE 10/2011 y sus modificaciones, que regulan los materiales y objetos plásticos a entrar en contacto con alimentos

https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=DOUE-L-2011-80033

https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=DOUE-L-2014-80406

https://www.boe.es/doue/2015/030/L00002-00009.pdf

Antecedentes historicos del código de materiales.

 

Anexo 1.- Leyendas negras.

La EFSA se pronuncia sobre el debate del Bisfenol A

abril 3rd, 2015

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha hecho una revaluación completa del riesgo de bisfenol A, publicada el21 de enero de 2015, incluyendo toda la investigación realizada sobre esta sustancia desde la anterior evaluación del año 2006.

El bisfenol A (BPA) es un producto químico que se utiliza desde hace muchos años como componente para la fabricación de policarbonato y resinas epoxi-fenólicas. Esta sustancia está autorizada actualmente para la fabricación de materiales plásticos mediante el Reglamento (UE) 10/2011 de la Comisión, de 14 de enero de 2011, sobre materiales y objetos plásticos destinados a entrar en contacto con alimentos.

El policarbonato es un tipo de plástico rígido transparente que se usa tanto para hacer envases de alimentos como otros muchos objetos no relacionados con la alimentación con los que día a día estamos en contacto, como pueden ser los recibos de caja registradora fabricados en papel térmico, CDs o DVDs, juguetes, cosméticos, etc.

Por su parte, las resinas epoxi-fenólicas se utilizan en recubrimientos y revestimientos de conservas y depósitos de alimentos y bebidas.

¿Cuáles son los efectos tóxicos del bisfenol A?

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha hecho una reevaluación completa del riesgo de bisfenol A, publicada el 21 de enero de 2015, incluyendo toda la investigación realizada sobre esta sustancia desde la anterior evaluación del año 2006.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria ha concluido que el bisfenol A, a dosis altas (más de 100 veces la ingesta diaria tolerable), puede probablemente causar efectos adversos en el riñón y el hígado así como efectos en las glándulas mamarias de los roedores, sin embargo, el mecanismo de acción que relaciona la exposición y estos efectos no está claro.

Eso sí, EFSA ha concluido que no es probable que el bisfenol A pueda tener efectos en el sistema reproductivo, nervioso, inmunológico, metabólico y cardiovascular ni en el desarrollo de cáncer, aunque tampoco lo puede descartar.

¿Qué es la Ingesta Diaria Tolerable y cuál es la calculada para el bisfenol A?

La ingesta diaria tolerable (IDT o TDI en sus siglas en inglés) es la cantidad estimada de una sustancia química que puede ser ingerida diariamente durante la vida sin presentar un riesgo importante para la salud. Se expresa generalmente en miligramos o microgramos (de la sustancia) por kilogramo de peso corporal y por día, ya que se trata de exposiciones repetidas en el tiempo.

EL análisis de los estudios presentados a EFSA para la evaluación del riesgo, ha dado como resultado la modificación de la ingesta diaria tolerable de bisfenol A en los alimentos, pasando de 50 microgramos por kilogramo de peso corporal y día a 4 µg/kg pc/día. Para el cálculo del nuevo valor de la TDI se han tenido en cuenta las incertidumbres que rodean a los efectos potenciales para la salud del bisfenol A.

Esta TDI es temporal (t-TDI) a la espera de los resultados de un estudio llevado a cabo por el Programa Nacional de Toxicología de EEUU, que se espera que resuelva todas las incertidumbres de la evaluación de EFSA.

Como consumidor, ¿cómo de expuesto estoy al bisfenol A en mi día a día?

Por los datos sobre los que ha trabajado EFSA para elaborar su opinión, sabemos que la exposición a través de la dieta, que es la principal fuente de exposición del consumidor a bisfenol A en todos los grupos de la población y rangos de edad, supone el 78-99% del global. Detrás vendrían el papel térmico, con el 7-15% en todos los grupos de población de más de 3 años de edad, y el polvo, con el 2,1% en niños menores de 3 años. La suma de la exposición calculada es de 4 a 15 veces menor que la estimada previamente en 2006.

Esta diferencia es debida a que EFSA ha refinado los cálculos en cuanto a las diferentes fuentes de exposición. Es decir, se han concretado las fuentes de exposición.

La exposición alimentaria al bisfenol A es mayor entre los bebés y niños pequeños (grupo de 0 a 3 años). Esto es debido a la relación desigual que existe entre peso corporal y consumo de alimentos, es decir, esta franja de edad consume una mayor cantidad de alimentos en relación a su peso corporal. Sin embargo, si bien esto pudiera parecer un claro ejemplo de una elevada exposición, el estudio ha puesto de manifiesto que la exposición alimentaria a los lactantes alimentados con biberón se encuentra muy por debajo de la ingesta máxima tolerable para las estimaciones más desfavorables.

Debemos recordar que desde el día 1 de junio de 2011, está prohibida la comercialización e importación de biberones de policarbonato para lactantes que contengan bisfenol A.

Teniendo en cuenta todos estos datos, ¿Son seguros entonces los materiales con bisfenol A?

La conclusión general que EFSA extrae en su opinión de 2015 sobre bisfenol A es que no plantea ningún riesgo para la salud humana ya que los niveles actuales de exposición calculados están muy por debajo (de 3 a 5 veces) a la ingesta diaria tolerable de 4 mg/kg de peso corporal/día para todos los grupos de edad y poblaciones sensibles, como embarazadas y ancianos.

Además, los expertos de la EFSA han llegado a la conclusión de que la preocupación por la salud de la exposición conjunta al bisfenol A de productos alimenticios, juguetes, polvo, cosméticos y papel térmico es también inferior a la ingesta diaria tolerable.

Finalmente para encontrar más información o información más extensa sobre el bisfenol A, estudios y opiniones científicas, se puede consultar la página web de EFSA.

http://aesan.msssi.gob.es/AESAN/web/cadena_alimentaria/subdetalle/BisfenolA.shtml

Comentario: Seria de agradecer que aquellos que han vertido opiniones sin soporte científico se retractaran con la misma intensidad con la que han informado hasta ahora.

Las botellas de PET no perjudican al agua envasada

noviembre 26th, 2014

Un estudio realizado por científicos del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA- CSIC) y el Laboratorio Oliver Rodés se ha centrado en aquellos compuestos que se pueden transmitir desde las botellas de plástico o vidrio al agua. En concreto, han analizado cinco tipos de ftalatos –ésteres de ácido ftálico–, el dietilhexiladipato (DEHA), el octilfenol, el nonilfenol yel bisfenol A (BPA).

Estas sustancias son las habituales en la fabricación de algunos de los envases, pero pueden tener efectos tóxicos en los órganos reproductores y en el sistema endocrino si superan los límites que marca la legislación sobre materiales plásticos en contacto con alimentos.

Los investigadores han analizado aguas minerales de 131 manantiales y tres aguas potables preparadas de 94 marcas comercializadas en España. Las muestras se tomaron justo después del envasado en las plantas embotelladoras y trascurrido un año de almacenamiento, para evaluar si durante ese tiempo se había producido la migración de componentes del plástico o aditivos. Los resultados se publican en la revista Food Chemistry.

“Las conclusiones del estudio indican que tanto los envases, sean de plástico o vidrio, como las aguas envasadas son completamente seguros para la salud y cumplen con la legislación vigente”, subraya la autora principal, Silvia Lacorte. 

De un total de 6.516 valores, solo un 5,6% ofrecieron resultados positivos. Los compuestos que aparecieron con más frecuencia son el DEHP o di(2-etilhexil) ftalato, relacionado con el tapón corona de los envases de vidrio, y el BPA, asociado a los envases de policarbonato, un tipo de termoplástico moldeable habitual en la industria.

Pero las concentraciones son insignificantes y están muy por debajo de los máximos de ingesta total diaria o TDI. Por ejemplo, en el caso del DEHP habría que beber 231 litros de agua al día para alcanzar el límite que marca la legislación (0,05 mg/kg corporal/día) o 124 litros si se tratara del BPA.

“Teniendo en cuenta la concentración de los compuestos y el consumo diario de agua envasada, la posibilidad de desarrollar problemas de salud debido a su ingesta es inexistente”, insiste Lacorte.

La investigadora señala que los resultados “pueden ser útiles para las empresas envasadoras y para distribuidores de tapones y resinas, que están mejorando continuamente sus productos para limitar la migración de los envases y mantener intactas las características del agua del manantial”.

Más un problema organoléptico que de toxicidad

“La migración de componentes a veces provoca un problema organoléptico, más que de toxicidad –añade–, por lo que las empresas embotelladoras son las primeras interesadas en utilizar plásticos que no desagraden el gusto del consumidor”.

Los análisis también revelan que las botellas de plástico de polietileno tereftalato (PET) con tapón de polietileno de alta densidad, que representan la mayor parte de envases para agua del mercado español, presentan una muy baja incidencia de plastificantes. 

Además, se ha observado que el formato del recipiente no afecta a la calidad del agua. Tampoco el periodo de almacenamiento, ya que los compuestos detectados en muestras recién envasadas eran básicamente los mismos que después de un año en el almacén.

Solo se ha detectado que la presencia de gas en el agua puede potenciar ligeramente los procesos de migración, que, en general, están relacionados con el tipo de monómero o material plástico empleado para la fabricación del envase.

“El agua envasada a menudo ha recibido ataques sobre el tema de migración de plastificantes, pero en realidad apenas se produce, y si ocurre alguna incidencia, ahora sabemos el porqué, de manera que se puede mejorar su envase”, señala Lacorte, que recuerda: “En España puede parecer un lujo beber agua envasada, pero en muchos países es una necesidad porque no la hay del grifo; y en todos los casos debe ser segura y de calidad”.

Referencia bibliográfica:

http://www.agenciasinc.es/Noticias/Un-estudio-confirma-la-calidad-del-agua-en-las-botellas-de-vidrio-y-plastico

Albert Guart, Francisco Bono-Blay, Antonio Borrell, Silvia Lacorte. “Effect of bottling and storage on the migration of plastic constituents in Spanish bottled waters”. Food Chemistry 156: 73–80, 2014.

http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S030881461400096X

Información sobre el material PET

noviembre 25th, 2014

PET (polietilen tereftalato) es un polímero plástico que se obtiene mediante un proceso de polimerización de ácido tereftálico y monoetilenglicol. Es un polímero lineal, con un alto grado de cristalinidad y termoplástico en su comportamiento, lo cual lo hace apto para ser transformado mediante procesos de extrusión, inyección, inyección-soplado y termoformado.

Presenta como características más relevantes:

  • Cristalinidad y transparencia, aunque admite cargas de colorantes.
  • Buen comportamiento frente a esfuerzos permanentes.
  • Alta resistencia al desgaste.
  • Muy buen coeficiente de deslizamiento.
  • Buena resistencia química.
  • Buenas propiedades térmicas.
  • Muy buena barrera a CO2, aceptable barrera a O2 y humedad.
  • Compatible con otros materiales barrera que mejoran en su conjunto la calidad barrera de los envases y por lo tanto permiten su uso en marcados específicos.
  • Totalmente reciclable.
  • Aprobado para su uso en productos que deban estar en contacto con productos alimentarios.

Las propiedades físicas del PET y su capacidad para cumplir diversas especificaciones técnicas han sido las razones por las que el material haya alcanzado un desarrollo relevante en la producción de fibras textiles y en la producción de una gran diversidad de envases, especialmente en la producción de botellas, bandejas, flejes y láminas.

ENLACES DE INTERES PARA AMPLIAR INFORMACIÓN

http://www.eis.uva.es/~macromol/curso03-04/PET/Q%20ES%20EL%20PET.htm

http://www.eis.uva.es/~macromol/curso05-06/pet/reciclado.htm

http://www.gevo.com/our-markets/isobutanol/